HILOS...
HILOS...

HILOS...

Hay cosas que, si las despojamos de su cubierta, muchas veces, nos sorprenderíamos de lo que nos encontraríamos. Cosas en apariencia de conflicto que desechamos y corremos espantados cuando un gran amor anida en sus profundidades. Cosas que, en apariencia de "maravilloso", una gran oscuridad se esconde en su profundidad. Porque todo lo que se digne visitar este mundo tiene su parte oscura y su parte luminosa pero no todas están equilibradas y ahí es donde se halla la trampa. Una apariencia de equilibrio y claridad puede llevarte a la mayor de las confusiones y, en cambio, una apariencia de desconcierto y desequilibrio puede hacerte ver una gran luminosidad.

La sutilidad... la esencia sublime de la existencia de la vida. Sin sutilidad nada es sublime. La verdad es más sutil que evidente, por eso, en apariencia de verdad puede haber una gran mentira y, por el contrario, en apariencia de una mentira puede haber una gran verdad.

Quiero moverme por los hilos de la sutilidad para poder hallar mi verdad que es la única que me va a servir, realmente, en esta vida. ¿Qué hilos quieres seguir tú?


M Paz Coach de Vida

A TI MUJER SOLITARIA

A ti que, allá donde vayas, caminas sola con tu mochila, la mayoría de las veces, sin compañía humana pero que aceptas al aire, al sol, el agua y la naturaleza como tus amigos, hermanos y compañeros.

A ti que, allá donde te vean, te encuentran sola pero no desvaneces aunque puedas sentir desconsuelo porque después lo vences.

A ti que te toca experimentar tanta ausencia de acompañantes, amantes, ayudantes..., en casi todo lo que vives pero sigues ahí haciéndote cada vez más fuerte.

A ti que te toca aprender a desapegarte de toda tentación del ego que siempre quiere atrapar cualquier cosa, cualquier situación, cualquier persona, cualquier amor... para impedir que comprendas el valor de la libertad y el amor sin el sentido de la necesidad, sino por puro gusto.

A ti que te toca estar sin necesitar de nadie y necesitar de alguien pero no está.

A ti que te ganas la soledad a base de aceptación, comprensión y tesón mirando dentro de ti.

A ti que te ganas el rumbo de tu vida pasito a pasito venciendo vendedores de sueños que bloquean tu poder.

A ti que resuelves y envuelves los reveses en papel que después quemas para dejarlos ir.

A ti que saltas vallas más altas que tú cuando apenas te sostienes a ti misma.

A ti que, a pesar del dolor, estás ahí con una sonrisa para quien lo necesita porque comprendes el dolor de otros.

A ti que te sorprendes con cualquier animalito o una hoja que cae de un árbol al ritmo de tu canción preferida.

A ti que te ganas tu corazón aprendiendo a darle el sitio que se merece y que nunca tuvo. Aprendes de tu soledad.

A ti mujer solitaria, contigo y sin ti, ¡FELICIDADES!


M Paz Coach de Vida

SOY LA QUE SOY...

A veces soy correcaminos y otras, en cambio, soy tortuga.

Danzarina inquieta, y a la vez, tranquila tal que, a veces, no necesito zapatillas.

Risueña a pesar de tantas penas porque camino por veredas que nadie se atreve a pisar con su apariencia desconocida y peligrosa como si de tierras movedizas se tratara y por las que podría ser absorbida hacia un fondo donde el caos, o la muerte, parece ser la única respuesta.

En algunos aspectos soy mariposa y en otros, por el contrario, todavía soy oruga.

Me gusta el horizonte sin final como camino donde siempre hay algo más allá y que nunca acaba, pero también me gusta acabar el camino que en tiempos atrás soñaba.

Puedo hacer piruetas si me lo propongo y méritos tengo con algunas proezas.

Me gusta cuando me asiento pero también cuando correteo libre, aunque no te confundas, no hablo de ser veleta. Hablo de tener las dos polaridades que en tantas ocasiones se pelean queriendo ganar, o tomar el trono de mi vida, como si alguna de ellas no tuviera ya su sitio, o de mi escapar pudieran.

A veces soy dama y otras tantas quisiera ser rebelde como esa niña famosa de las trenzas y con pecas pero, sobre todo, intento no hacer destrozos porque tampoco quiero hacer remiendos sólo que, como humana ingenua presa de la mundanidad (más veces de las que quisiera), me veo obligada a enmendar aquello que lastimar pudiera o que lo haya hecho ya, no soy perfecta.

Desconocida de mi misma y de la vida como el pez desconoce el gran océano en el que se mueve pero procuro iluminar mi camino como libélula revoloteando por mundos oscuros en los que algunos quisieran detenerla porque les molesta y en cambio otros la acompañarían para protegerla.

Soy luz y oscuridad y ambas me cortejan ganando a veces una, y otras la opuesta.

Vivo como puedo y busco seguir viviendo pero mejor..., porque eso es lo que quiero.

Soy la que soy..., pero intentando mejorar la que seré


M Paz Coach de Vida