Estoy cansada de hacerme la fuerte

08.12.2017

Si amiga/o, estoy cansada de hacerme la fuerte y me pregunto ¿qué aprendí o quien me dijo que tenía que ser callada, heroína para mis asuntos, para mis problemas...?

¿Qué pasa si me hundo y dejo que otros me orienten? Tal vez sus palabras me saquen de este laberinto ¿por qué no? Los demás siempre van a ver en mi lo que yo no puedo y, por eso, yo puedo ver en otros lo que ellos, por sí mismos, no. Así es todo, somos espejos unos de otros.

Y mientras..., te aseguro que yo también me vengo abajo pero siento vergüenza de contarlo, tal vez me interpreto como débil a mí misma si lo hago.

Quizás me duele reconocer que no soy capaz de reponerme en lo que me afecta, de perdonarme tantos defectos, de recuperar algunos aspectos de mi vida...

Eso que no me atrevo a decirle a nadie porque si lo hiciera igual se ponen a llorar conmigo y, claro, eso no es lo que quiero... Desahogarme está bien, en un principio es necesario, pero después lo que importa es resolver.

Hay especialistas para tratar muchas cosas sí, pero si no tengo dinero para pagarlos ¿qué hago?

Hay trucos para la energía como por ejemplo el feng shui que ayudan a mejorar el estado del ambiente y, en consecuencia, el propio pero ¿y si no tengo los medios para hacer los cambios necesarios?, ¿y si no tengo el dinero para tirar lo viejo y comprar lo nuevo?

Como ves, en casi todo siempre es lo mismo, una gran escusa/"problema" es el dinero. Pero no te lo pierdas, cuantos hay que sí lo tienen y no son felices, también sufren.

Entonces el detalle no siempre está en lo que hago según tenga o no dinero, a veces sí, otras no tanto, sino en "qué hago" empezando por la primera posibilidad y ¿sabes cuál es? Orar... si, "ORAR". Orar para recibir la información correcta, es preguntar ¿qué tengo que saber para resolver esto?, ¿qué tengo que cambiar de mi para resolver esto, este sufrimiento...?

Después de tantas herramientas como he investigado, algunas practicado, otras sólo las he visto por encima..., la oración bien entendida y aplicada es la "primera" herramienta que podemos utilizar sin necesitar nada más que saber hacerlo.

Te confesaré algo, en realidad no tengo ganas de luchar y este es un factor importante ya que si consigo no dejarme arrastrar por la rabia o el dolor que algunas cosas me producen y, en lugar de eso, me limito a "orar" convenientemente, el impulso primero de actuar llamado también REACCIÓN, se calmará y entonces podré decidir desde un lugar diferente, de una forma más sana.

En cambio si no salgo de ese "loco pensar" caeré en picado cuando mi ola emocional diga "aquí estoy yo de bajón..." y ahora ARREPIENTETE...

Esa es la parte más dura porque el arrepentimiento provoca FRUSTRACIÓN.

Bien, si has llegado al límite de tu actitud y te sientes frustrado, entonces "ORA" y mientras puedes utilizar la mejor forma que sepas, o se te ocurra, para convertir tu malestar en un beneficio como por ejemplo escribir un diario, pintar imágenes, limpiar algo a fondo..., cualquier cosa que se te ocurra si no has encontrado otras herramientas mejores. Internet está lleno de ellas, encuentras mucha información, ayúdate como puedas y RENDIRTE es otra ayuda.

No confundas rendición con resignación.

Rendirse es ACEPTO esto pero no lo comparto y, mientras, hago mis oraciones. Es conmigo con quien me tengo que aclarar, es a mí a quien tengo que conocer aunque sea a través de las experiencias con los demás.

Mientras me centro en otras cosas, me entretengo, me distraigo, lo que sea y, a ser posible, que me guste.

Siente tus manos, siente tu respiración, pon tu atención en ello. Mientras que lo haces y tu mente se va a otra parte, piensa en lo que te ha pasado, cómo te sientes. Observa cómo te cuesta calmarte, estar presente y vuelve a respirar, vuelve a sentir tus manos.

Siente tus pies tocando el suelo. Siente tus piernas. Siente tus brazos, todo tu cuerpo. Vuelve una y otra vez a hacer esto y sigue RESPIRANDO...

¿Te has calmado un poco?

Puedes utilizar Ho'oponopono para ayudarte ¿no sabes lo que es? Una herramienta perfecta que te enseña a orar y desconectar de la mente, ayuda a conectar con tu parte divina. Busca información y, si no, si eres de los que necesita que te ayuden directamente, entonces puedes solicitar consulta conmigo.

Busca y encontrarás pero, para ello, la pregunta has de reposar y así la respuesta correcta te podrá llegar