Hoy no doy pie con bola

08.12.2017

Siii, soy como tú, tengo subidas y bajadas de ánimo. Ahora quiero algo, ahora no.

Ahora estoy con una cosa y, cuando me doy cuenta, ya he cambiado a otra.

Sé que no deseo hacer algo y, sin embargo, lo hago...

Es como si en mi hubiera dos personas, una piensa una cosa y la otra hace todo lo contrario, como si cada una fuera por su lado. Y es que ¿Cuántas veces acabo haciendo algo que, en verdad, no deseo hacer, o que no me conviene? Y eso se puede saber por los resultados que no serán lo que esperaba y termino frustrada.

¿Qué parte de mi me traiciona? Porque eso es traicionarme a mí misma.

Te lo diré, son los condicionamientos por vivir en una sociedad donde ciertas normas sociales, ciertos juicios e ideas, cierta educación sobre las conductas buenas o malas, correctas, o no, pueden resultar una falta de comprensión y de respeto hacia la individualidad de cada uno y con la que nacemos capacitados si aprendemos a valorarlo y actuar de otra forma. 

Por si no lo sabes, es verdad que hay dos partes en tí que pueden ser totalmente contrarias, siento decírtelo si, y estas son tu "consciente" que está aquí y ahora leyendo y cuyo único poder para ayudarte en tu transformación es el de la "decisión". Y la otra tu "inconsciente" ufff, ese si que se las trae pero no porque sea algo malo, nooo, al revés, es una máquina perfecta, pero es una esponja, lo absorbe todo hasta los 7 años sin discernimiento. Es una grabadora, un disco duro en el que se ha grabado "TODO", tanto lo que te ayuda como lo que te perjudica, creencias, miedos, juicios, interpretaciones...              

Es sorprendente cómo una persona que no ha parado de vivir calamidades, se siente anulada, desvalorizada, incapaz de valorarse y muchas cosas más que le perjudican, observas que ya nació con la posibilidad de sufrir todos esos daños. Ser influenciada, condicionada de forma negativa pero también positivamente y, de ahí, el beneficio que tiene el comprender los condicionamientos pero mucho más importante es descubrir las fortalezas y esos aspectos vulnerables que cada uno tiene porque nunca es tarde para empezar de nuevo

Y ¿por qué se puede? Primero porque no somos nada de eso, no somos las mochilas que llevamos a cuesta. Y segundo, por la plasticidad del cerebro. Porque tenemos la capacidad de seguir aprendiendo y cambiando sino ¿para qué estamos aquí?

Conócete a ti mismo y conocerás a Dios es lo mismo que decir:

"Conócete a ti mismo y descubrirás ese ser maravilloso que eres"